viernes, 21 de noviembre de 2014

MÁS SOBRE EMPEÑO Y NECEDAD


A estas alturas, en donde tenemos a nuestra mano muchísimas maneras de obtener información, en donde nos es muy fácil conocer nuestra cultura, nuestros problemas sociales, sigue existiendo gente que insiste insaciablemente en deshacerse de nuestra riqueza natural simplemente por su maldita ambición, en esta ocasión, trataré el asunto de los ocho detenidos en Xochicuautla, asunto tratado en el artículo de Sumplemento Ojarasca de La Jornada.
Las autoridades están empeñadas en la construcción de la autopista Toluca-Lerma y se ha invadido territorio a pesar de los ordenamientos judiciales que hay para su protección, y, todo se debe a lo de siempre, se debe a que es un lugar propicio para desarrollos inmobiliarios e industriales de grandes empresas. Se vieron involucrados elementos de la secretaría de seguridad ciudadana, alrededor de 600 y, por encima de la ley, entraron al bosque Otomí Mexica, los comuneros, les pidieron una justificación legal para las actividades que comenzaron a realizar, pero estos se negaron a entablar un diálogo y siguieron con su trabajo de destruir árboles, se formó una valla humana para evitar que siguieran y después de esto, ocho comuneros fueron aprehendidos.
Bueno, creo que están tomando el pretexto de hacer una obra para el bienestar de los ciudadanos para establecer sus propios intereses en obras en donde se denota su ambición y egoísmo. En el artículo, hay una parte en donde un entrevistado señala las obras que se pretenden hacer detrás de esto, una ampliación a Santa Fe, un club de golf, casas habitación, etc. Y yo me pregunto y exclamo. ¡¿ES EN SERIO?! Maldita gente sin amor, el territorio que se está invadiendo tiene muchísima historia, muchísima riqueza, ¿Por qué no se largan a hacer sus proyectos a otro lado? ¿Por qué tiene que ser necesariamente ahí? Debemos tomar en cuenta el lugar, Xochicuautla, el cual es un pueblo indígena que tiene una historia que data de antes de la llegada de los españoles, un lugar en donde hay santuarios sagrados.
Éste bosque Otomí Mexica está protegido, pero… ¿Entonces? Obviamente la ambición va más allá de la ley, va más allá de todo.
Detrás de todo esto, tristemente, hay acuerdos de amigos, amigos corruptos, insensibles, ambiciosos, entre el presidente y uno de sus amiguitos constructores, de esos que casualmente  ganan la concesión de muchos proyectos impulsados por el mismo presidente,
Puede que se les den muchas “facilidades” a los indígenas para manifestar su descontento, cosas como denuncias, quejas, etc. Pero la ambición de los empresarios es tan grande que siempre logra cegar a las autoridades para que les permitan hacer lo que quieran con nuestro territorio. Unos indígenas pueden poner una demanda, pero, como en este caso, as autoridades simplemente los ignoran.

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